Mya y Meredith se entregan a un intenso 69 con mi verga de fondo
Mya apenas podía contener sus gemidos cuando la puse de rodillas frente a mi polla, con el coño de Meredith a centímetros de su boca. Le ordené que lamiera hasta dejarla empapada, y obedeció al instante, hundiendo su lengua entre los labios rosados de su amiga mientras yo la embestía sin descanso. Meredith, con los pezones duros como piedras, me rogaba que la follara más fuerte, que no parara, que la hiciera correrse contra la cara de Mya. Le tiré del pelo para que arqueara la espalda y la penetré de una estocada, sintiendo cómo su culo temblaba bajo mis embates. Mya gemía con el coño de Meredith en su boca, tragando sus fluidos mientras yo le sujetaba la cabeza para que no escapara. En más de 10 minutos de escena, las dos quedaron temblando, mojadas y exhaustas, pero fue Mya la que, al separarse, miró hacia mí con los ojos vidriosos y las mejillas rojas, sabiendo que acababa de recibir la mejor lección de su vida.