Rafinha le llena la boca de leche caliente a Sharisex
Ella se arrodilla frente a él, los labios entreabiertos y los ojos clavados en su polla dura mientras él le agarra el pelo con fuerza. La rubia obedece cada orden sin rechistar, abriendo más la boca cuando él le exige que la chupe hasta dejarla brillante. Él la humilla, obligándola a tragar cada gota de su leche espesa mientras ella gime ahogada, las lágrimas rodando por sus mejillas. La polla de Rafinha golpea su garganta una y otra vez, marcando el ritmo con embestidas brutales que la hacen toser, pero él no se detiene. Ella suplica entre jadeos, pidiendo permiso para respirar, pero él solo ríe y la empuja más adentro, hasta que las caderas chocan contra su cara. La saliva escurre por su barbilla mientras él la usa como su puta personal, corriéndose finalmente en su lengua con un gruñido satisfecho. Cuando él termina, la mira desde arriba y le dice: 'Ahora limpia todo, puta, y no dejes ni una gota.'