Jade Venus se entrega al mayordomo con su culo apretado
Jade Venus no aguanta más el deseo que le corre por las venas cada vez que Michael Del Ray entra en la habitación con esa mirada de sumisión forzada. Ella, la dueña de la casa, se humilla ante él, ordenándole que le rompa el culo con su polla gruesa mientras se arrodilla en el suelo de mármol. Michael no pierde tiempo: le baja los pantalones de seda, dejando al descubierto su culo redondo y mojado, listo para recibir cada embestida. Jade gime cuando él le clava los dedos en las nalgas, separándolas para que su verga entre de una estocada, llenándola hasta que las caderas chocan contra su carne. La empresaria, acostumbrada a mandar, ahora suplica que la penetre más fuerte, que la haga gritar como una puta obediente. Michael la agarra del pelo, tirando hacia atrás mientras la empotra contra la pared, su polla entrando y saliendo de su culo apretado con un sonido húmedo y obsceno. Jade siente cómo cada centímetro de su verga la llena, cómo sus músculos se tensan alrededor de su grosor, y no puede evitar gemir más fuerte, pidiendo permiso para correrse. Él no se lo concede hasta que su polla late dentro de ella, vaciándose hasta las pelotas en su culo. Jade Venus, la poderosa dueña de todo, ahora solo piensa en cuándo volverá a arrodillarse ante él.