Padrastro depravado se aprovecha de su hijastra culona en uniforme escolar
La habitación huele a sudor y lencería barata, con la luz tenue de la tarde filtrándose por las cortinas medio cerradas. Te voy a contar cómo empezó todo: yo, con mi uniforme ajustado y el culo bien marcado, me incliné para recoger un libro del suelo, sabiendo que él me miraba desde la puerta. Sus ojos se clavaron en mi trasero, redondo y firme, mientras su polla ya empezaba a endurecerse bajo el pantalón. Sabía que esto estaba mal, pero no pude evitarlo cuando me agarró de la cintura y me empujó contra la cama. 'No deberíamos hacer esto', gemí, pero mi coño ya estaba mojado, listo para recibir cada centímetro de su verga gruesa. Me arrodillé frente a él, chupando con avidez mientras sus manos me apretaban las tetas, y cuando me empotró contra el colchón, sentí cómo su polla entraba entera de golpe, haciendo que mi cuerpo temblará de placer. Cada embestida era más fuerte, más profunda, hasta que sus caderas chocaron contra mi culo con un sonido húmedo y obsceno. 'Me voy a correr', gruñó, y yo solo pude gemir más fuerte, sintiendo cómo su leche caliente me llenaba por completo, justo cuando el orgasmo me hizo arquear la espalda. Esto está mal, pero no puedo parar...