Shizuka Mikazuki bailando y follando como una diosa
El sonido de sus tacones resonando en el suelo de madera me pone la polla dura antes de verla. Shizuka Mikazuki, con ese culo redondo y tetas que rebotan al compás de sus movimientos, sabe que alguien podría entrar en cualquier momento. ¿Te gustaría estar en su lugar mientras se agacha para recoger un papel y te mira con esos ojos de puta insaciable? Su coño ya está mojado antes de que le toque la piel, y cuando mis dedos se deslizan entre sus labios, gime tan fuerte que tengo que taparle la boca. Las paredes son finas, y si alguien escucha estos gemidos, sabrá exactamente lo que estamos haciendo. Su culo perfecto se abre para recibirme, y cuando la empotro contra la mesa, sus uñas se clavan en mi espalda. Cada embestida la hace chocar contra el mueble, y el sonido de la madera golpeando la pared me excita aún más. Sus tetas saltan con cada movimiento, y cuando le muerdo el cuello, su respiración se acelera. Escucho pasos afuera, y aunque sé que no deberíamos, no puedo parar. La levanto y la siento sobre mi polla, haciendo que su coño se trague toda mi longitud de una sola vez. Sus gemidos se ahogan en mi hombro, pero no importa, porque en este momento solo existe el placer de sentir cómo su cuerpo se aprieta alrededor del mío. Cuando estoy a punto de correrme, sus paredes vaginales se contraen, y sé que ella también está al borde. El riesgo de ser descubiertos solo nos hace disfrutar más, y cuando exploto dentro de ella, su cuerpo tiembla con el orgasmo más intenso que ha tenido en su vida.