La niñera curvy se cobra venganza con Falco Zito
Falco Zito no imaginaba que la niñera que contrató para cuidar a su hijo terminaría siendo la misma que le robó al novio hace meses. Yo, Jade Dream, entré a su casa con una sonrisa inocente, pero con el coño ya mojado de solo pensar en cómo le iba a hacer pagar. Me arrodillé frente a él y le bajé el pantalón sin decir nada, metiéndome su polla gruesa hasta la garganta mientras lo miraba a los ojos. Sentí cómo se le ponía dura entre mis labios, y eso me encendió más. Lo chupé con fuerza, mordiéndole el tronco de vez en cuando para que sintiera el dolor que yo había sentido. Él intentó agarrarme el pelo, pero lo aparté de un manotazo y seguí tragando su verga como si fuera un castigo. Después de más de 10 minutos de mamada, lo empujé contra el sofá y me monté encima, hundiéndome su polla hasta que las caderas chocaron. Lo cabalgué como una loca, gimiendo cada vez que su verga rozaba mi punto G. Falco intentó agarrarme las tetas, pero lo detuve y lo obligué a quedarse quieto mientras yo me follaba su polla con rabia. Cuando ya no pude más, me corrí gritando, sintiendo cómo mi coño se apretaba alrededor de su verga. Él intentó correrse dentro, pero lo saqué justo a tiempo y le masturbé hasta que me llenó la cara. Mientras su leche me resbalaba por la barbilla, solo pensaba en cómo le había arruinado la noche a quien me había hecho daño.