La ex furiosa domina a su ex novio y lo monta como una diosa
El sofá de mi ex novio estaba justo frente a la ventana, con la luz del atardecer iluminando su polla dura mientras me arrodillé frente a él. Yo, con mi coño ya mojado de solo imaginarlo, le ordené que se quedara quieto mientras me agachaba y le chupaba la verga entera, sintiendo cómo se hinchaba más entre mis labios. Él intentó moverse, pero le dije que no, que esto era mi juego y él solo debía obedecer. Le tiré del pelo cuando su polla empezó a palpitar, exigiendo que me follara de una vez, pero primero quería que me comiera el coño, así que me senté sobre su cara, frotando mi raja contra su boca hasta que sus gemidos se ahogaron en mi humedad. Cuando ya no pude más, me levanté y me monté sobre su verga, cabalgándolo con fuerza mientras él me agarraba las tetas pequeñas y me decía que era una puta, pero yo solo gemía más fuerte, pidiendo que me llenara hasta las pelotas. Mr. Pete no podía creer lo mojada que estaba, pero yo solo quería más, más duro, más rápido, hasta que sentí que su polla enorme me partía en dos y me corrí gritando como una loca, sintiendo cómo su leche caliente me inundaba por dentro.