Llamasr me sorprendió con su polla enorme cuando menos lo esperaba
Se supone que iba a ser una paja rápida, solo un momento para aliviarme mientras me miraba al espejo, pero todo cambió cuando él irrumpió en mi habitación sin avisar. No me importó que todavía tuviera los granos marcados en la cara, porque sus manos ya estaban recorriendo mi cuerpo, apretando mis tetas con fuerza antes de que me diera cuenta. Lo que no supe hasta ese momento fue que su verga era mucho más grande de lo que imaginaba, y cuando la sacó, vi cómo se me escapaba un gemido entre los labios. Intenté prepararme, pero nada me prepararía para sentir cómo me empotró contra la pared, hundiéndose hasta que sus caderas chocaron contra las mías. Cada embestida me hacía gritar, sintiendo cómo su polla gruesa me llenaba por completo, rozando hasta las paredes más sensibles de mi coño. Sus dedos se enterraron en mis nalgas, tirando de mí hacia él con cada empujón, y supe que no aguantaría mucho. Me corrí primero, temblando contra su piel, pero él no se detuvo, follándome con más fuerza hasta que su leche caliente me inundó por dentro. Cuando terminó, solo atiné a decirle que la próxima vez quería que me azotara mientras me penetraba. La próxima vez será aún más intenso, y ya no habrá sorpresas, solo placer puro.