Video de verificación con la vecina que me vuelve loco
La vecina de al lado siempre me ha puesto a mil con su cuerpo perfecto y esa mirada de puta que me derrite cada vez que me cruzo con ella en el pasillo. Un día, cuando estaba regando las plantas en el balcón, la vi asomarse con una tanga ajustada que apenas cubría su culo redondo y bien parado. No pude resistirme y le pregunté si quería ver mi nueva cámara, ella sonrió con complicidad y me dijo que sí, pero que primero quería ver algo más grande. Sin pensarlo dos veces, me acerqué y le arranqué la tanga con los dientes, dejando al descubierto su coño bien mojado y listo para ser follado. La empujé contra la pared y le metí la polla hasta el fondo, haciendo que gimiera como una loca mientras le agarraba las tetas y le mordía el cuello. Cada embestida era más fuerte que la anterior, y ella no paraba de pedirme que la embistiera más duro, que la hiciera correrse como nunca. Cuando ya no aguanté más, me corrí dentro de ella con un gemido que resonó en todo el edificio, dejándola temblando y con la respiración agitada. Fue una verificación que nunca olvidaré, y ahora cada vez que la veo, solo pienso en repetirlo.