Vanessa Vega se deja reventar todos los agujeros por tres pollas enormes
La vi entrar en la habitación con esa mirada de puta hambrienta, sabiendo que afuera su novio podía regresar en cualquier momento. Vanessa Vega se arrodilló de inmediato, chupando con desesperación la polla de Rob Piper mientras Natasha Nice se montaba sobre otra, gimiendo bajito para que no la escucharan. El riesgo de que alguien los descubriera solo los excitaba más, los gemidos se ahogaban en mordiscos y susurros. Cuando Natasha se dio vuelta para recibirla por detrás, el sonido húmedo de su coño al chocar contra la polla de Rob se mezclaba con los jadeos de Vanessa, que ya tenía la boca llena de leche caliente. Natasha se corrió primero, apretando las nalgas contra la polla que la empotraba, pero Vanessa no se quedó atrás: se dejó llenar hasta las pelotas, gimiendo con la mano en la boca para no gritar. Al final, la alfombra quedó manchada con chorros de semen y el vestido de Vanessa tirado en un rincón, con una mancha de semen seco en el escote.