Hermana de paso se venga chupando la polla de su hermano
—'Ahora verás lo que es un chupetón de verdad, no como esos tipos que te follabas antes'— le susurró Joshua Lewis mientras la agarraba del pelo y le metía la polla hasta las pelotas en la boca. La hermanastra de paso, Aubry Babcock, tenía los labios hinchados de tanto chupar, pero no se quejaba, solo gemía con la garganta llena mientras te la clavaba de una estocada. Sentías cómo la saliva le escurría por el mentón, mezclándose con el sudor que le caía de la frente mientras te la mamaba con rabia, como si cada lamida fuera un castigo por lo que él había hecho. La pasaste de rodillas a cuatro patas, le abres el culo con los dedos y te la empotraste de golpe, sintiendo cómo su coño apretado te apretaba la polla como si no quisiera soltarte. Ella gritaba, pero no de dolor, sino de placer, y te la follabas más fuerte cada vez que mencionabas el nombre de aquel tipo que la había tocado antes. La volteaste boca arriba, le levantaste las piernas y te la metiste hasta hacerle tocar el cuello del útero, sintiendo cómo su cuerpo temblaba bajo el tuyo. Cuando te corriste, le llenaste el coño de leche caliente y le dejaste una marca morada en el muslo de tanto apretarla.