Agente Mclane atrapa a la ladrona y la empotra sin piedad
El olor a sudor y perfume barato te va a volver loco cuando veas cómo la cacha de Ryan Mclane se clava entre las nalgas de Leana Lovings, la ladrona que intentó robar en la tienda de empeños. Ella sabe que esto está mal, pero no puede evitar gemir cuando el agente la arrastra al cuarto trasero y le baja los pantalones con un tirón. Su coño ya está mojado antes de que él le meta los dedos, explorando cada pliegue mientras ella se retuerce contra la pared. 'No debería estar haciendo esto', piensa ella, pero su cuerpo traicionero arquea la espalda cuando él le da la vuelta y la obliga a ponerse en cuatro patas. La polla de Mclane entra de una estocada, llenándola hasta que las caderas chocan contra su culo redondo, y ella grita, mordiendo la manga de su camisa para ahogar los gemidos. El sonido de la carne golpeando carne resuena en el cuarto mientras él la embiste sin descanso, sus manos apretando sus caderas con fuerza. Leana Lovings clava las uñas en el suelo, sintiendo cómo cada embestida la acerca al borde, hasta que al fin se corre con un gemido ahogado, su jugo goteando por los muslos. Cuando terminan, la blusa de ella queda hecha jirones en el suelo, y la marca de sus dedos sigue quemándole la piel.