Alice Atwood chupa y se deja empotrar en su primer día de actriz
Martin Spell no aguanta más las miradas furtivas que le lanza Alice desde hace días, cada vez que se cruzan en el set de grabación. La tensión entre ellos es insoportable, una carga eléctrica que se acumula en cada roce accidental, en cada susurro que se escapa entre risas nerviosas. Hoy, por fin, la presión estalla: él la arrastra hacia un rincón oscuro, le baja los pantalones con brusquedad y le clava los dedos en las caderas. Alice gime al sentir cómo la polla de Martin le abre el coño de una estocada, empapada de lo mojada que está. Él la embiste con fuerza, golpeando contra su culo mientras ella se agarra a las paredes, los tacones resbalando en el suelo. Martin la gira de golpe, la obliga a arrodillarse y le mete la verga hasta las pelotas en la boca, ahogando sus gemidos con cada embestida. Alice chupa con desesperación, sintiendo cómo el miembro le llena la garganta, mientras él le tira del pelo y le marca el ritmo. En más de 11 minutos de escena, Martin la domina por completo: la penetra en todas las posiciones, desde perrito hasta misionero, hasta que le corre en la cara y en la boca, dejándola temblando y con los labios manchados de su leche. La próxima vez, promete, será aún más salvaje.