Seduje a mi vecina latina embarazada con un culo enorme, Vlasa
No podía dejar de mirarla cada vez que pasaba por mi puerta, ese culo redondo y esos pechos enormes de embarazada me volvían loca, pero sabía que estaba mal, que era prohibido, hasta que una noche el deseo me ganó. Le dije que necesitaba ayuda con algo y cuando abrió la puerta en medias y un babydoll transparente, supe que no podría resistirme. Me acerqué, le toqué el culo con descaro y sentí cómo se estremecía, pero en vez de apartarme, me atrajo hacia ella y me besó con lengua, devorando mi boca mientras sus dedos se metían entre mis piernas. Gemí fuerte cuando sentí cómo me sobaba el coño por encima de las medias, mojándome todo, y entonces me empujó contra la pared, bajando sus bragas para mostrarme ese chocho goteando, hinchado de excitación. Sin perder un segundo, me arrodillé y le empecé a chupar la raja con ganas, metiendo la lengua hasta el fondo mientras ella se aferraba a mi cabeza, gimiendo como una puta en celo. Cuando no pudo más, me levantó y me tiró en la cama, subiéndose sobre mí para frotar su chocho mojado contra mi coño, moviendo las caderas sin parar hasta que ambas explotamos de placer, gritando como locas. El roce de sus pezones duros en mi piel me volvía loca, y cuando sentí que se corría, me corrí yo también, empapando la cama entre espasmos de placer. Sabía que esto estaba mal, que no deberíamos, pero no podía parar, no quería que esto terminara...