Universitaria con uniforme me chupa la polla como una puta
La morenita de minifalda ajustada y top ceñido no podía dejar de mirarme con esos ojos de puta hambrienta cada vez que pasaba por el pasillo de la universidad. Un día, después de clases, me invitó a su cuarto para estudiar, pero en cuanto cerró la puerta, se arrodilló frente a mí y me bajó el pantalón con una sonrisa pícara. Su boquita caliente empezó a chupar mi verga con una técnica que delataba experiencia, mientras sus manitas apretaban mis bolas con fuerza. Gemía como una perra en celo cada vez que mi polla golpeaba su garganta, y la saliva le escurría por la barbilla mientras me miraba con esos ojitos de puta sumisa. No aguanté más y le agarré la cabeza con fuerza para empotrársela hasta el fondo, sintiendo cómo su garganta se cerraba alrededor de mi verga. La morenita no se quejaba, al contrario, metía más la lengua y chupaba con más fuerza, como si quisiera tragarme entero. Cuando ya no pude más, le explote toda la leche en la cara y en la boca, y ella se limpió con los dedos mientras se reía como una zorra satisfecha. La minifalda se le había subido hasta el culo, mostrando ese tanga negro que apenas cubría su coño mojado, pero eso quedó para otra ocasión.