Chica mandona me hace comer su coño empapado
Llevo horas mirando cómo se pasa la lengua por los labios mientras se muerde el labio inferior mirándome con esos ojos verdes que me derriten... Clara Dee, con su culo redondo apretando el tanga negro entre sus muslos carnosos, me ordena con voz áspera que me arrodille frente a su coño rosado y bien depilado. Me empuja la cabeza contra su entrepierna mojada, sintiendo cómo el aroma a hembra excitada me nubla la mente mientras mis labios se abren para saborear su jugo dulce y salado a la vez. Sus caderas se mueven solas, frotando su clítoris hinchado contra mi boca, obligándome a chupar con fuerza mientras sus gemidos llenan el cuarto y sus uñas se clavan en mi nuca. De pronto, saca un strap-on grueso y brillante, me lo mete en la boca sin avisar y me obliga a mamársela como si fuera su puta personal, con sus tetas naturales rebotando cada vez que se inclina para ver cómo me atraganto con su verga de silicona. La muy zorra me escupe en la cara, me agarra del pelo y me arrastra hasta la cama, donde me obliga a ponerme a cuatro patas mientras me empotra el dildo por el culo hasta que grito de dolor mezclado con placer. Sus embestidas son brutales, su coño goteando resbaladizo contra mi espalda mientras me azota con el cinturón y me grita que soy su juguete. Cuando siento que mis piernas tiemblan y el aire se me escapa de los pulmones, me corono en su boca, tragándome cada gota de mi corrida mientras ella se retuerce sobre mí, satisfecha de verme rendido a sus pies. La muy perra se limpia los labios con el dorso de la mano y me mira con una sonrisa de superioridad, como si supiera que nunca más voy a mirar a otra mujer con los mismos ojos.