Chica india se excita sola con disfraz de spiderman
La morena de curvas explosivas se puso el traje ajustado de hombre araña solo para empaparse el coño con un frasco vacío de lubricante barato. Con las tetas gigantes rebotando bajo el nylon ajustado, se sentó en el borde de la cama con las piernas bien abiertas y se metió el borde de la botella en la raja, frotando el vidrio frío contra el clítoris hinchado mientras gemía como una puta en celo. Los muslos le temblaban del placer y la humedad le chorreaba por los muslos, dejando manchas oscuras en el vestido de licra que apenas le tapaba el culo prieto. Se mordió el labio inferior con fuerza, sintiendo cómo el líquido le resbalaba por el coño ya empapado mientras se imaginaba que el vidrio era una polla ajena clavándosela hasta el fondo. La habitación olía a sexo barato y sudor adolescente, con el aire acondicionado zumbando como fondo mientras ella se corría en espasmos violentos, manchando el tapizado de la silla con su leche espesa. Se quitó la máscara de spiderman con los dedos pegajosos de jugos y se limpió el coño baboso con un trapo sucio, dejando manchas blancas en el nylon transparente. La morena no paró hasta que los muslos le ardieron y el coño le ardía como fuego, pero ni así se le bajó la calentura de ver su cuerpo de diosa con ese disfraz ajustado que le marcaba cada curva. Al final se dejó caer contra el colchón, completamente rendida, con las tetas sudorosas pegadas al pecho y el coño palpitando como si aún tuviera algo dentro. No era la primera vez que se excitaba sola, pero nunca antes había sido tan sucio y tan bueno como hoy con el traje apretado de superhéroe apretándole el cuerpo de pecado.