Athena Heart se venga con una mamada salvaje a Tyler Cruise
El vestidor del gimnasio huele a sudor y cloro, pero a ella no le importa. Athena Heart está ardiendo de rabia, de celos, de necesidad. Lleva semanas viendo cómo Tyler Cruise se pavonea con otras, cómo se ríe de ella en los pasillos, y hoy no piensa aguantar más. Se acerca a él con paso firme, los labios pintados de rojo, los ojos brillando de furia. Él ni siquiera la ve venir hasta que se arrodilla frente a su polla dura, ya lista para ella. Con un movimiento rápido, se la mete entera en la boca, hasta que las caderas de él chocan contra su cara. Tyler Cruise gime, sorprendido, pero no la detiene. Ella chupa con saña, con rabia, mordisqueando el glande, lamiendo el tronco grueso, tragando cada gota de pre-cum que brota. Sus manos agarran las nalgas de él, apretándolas, marcando las uñas en la piel sudada. Tyler Cruise ya no puede más, le agarra el pelo, la empuja más adentro, y ella lo deja hacer, disfrutando el control que ejerce sobre él. La saliva escurre por su barbilla, mezclándose con el sudor que le cae de la frente. El sonido de su boca chupando resuena en el vestidor vacío, los gemidos de Tyler Cruise se vuelven más fuertes, más desesperados. Athena Heart lo mira a los ojos mientras lo hace, desafiándolo, humillándolo, disfrutando cada segundo de su venganza. Finalmente, Tyler Cruise explota en su boca, corriéndose con un gruñido ronco, y ella traga todo, sin perderse ni una gota. Cuando se levanta, se limpia los labios con el dorso de la mano y sonríe, satisfecha. Tyler Cruise la mira, confundido, excitado, pero sobre todo, derrotado. Ella se aleja, dejándolo allí, con la polla aún temblando y el orgullo hecho pedazos.